Los profesionales del marketing online pasamos días pensando en estrategias para nuestros clientes. Desde el diseño de la web hasta la búsqueda de palabras claves, creación de contenidos, etc. Normalmente, dedicamos poco tiempo a nuestro propio negocio, dejando de lado nuestra web corporativa y por eso hoy hablaremos de la creación de un segundo negocio: tu segundo negocio online.

Ventajas de tener un segundo negocio online

  1. Trabajar en un campo que te gusta. No todos los clientes tienen negocios especialmente atractivos en los que poder desarrollar todas tus habilidades. Son esos clientes que nos hacen pensar más y demostrar toda nuestra creatividad. Creando tu segundo negocio elegirás tú mismo a que dedicarte. Quizás te apasione el cine, la música, el deporte, la gastronomía, la cerveza… y estás esperando a tener un cliente de esa temática… ¿y por qué no ser tu mismo? Es una fantástica oportunidad para convertir tu mayor afición en una fuente de ingresos.
  2. Banco de pruebas. A veces leyendo a los gurús del sector nos topamos con nuevas herramientas que aseguran tener rendimiento inmediato. Esto puede aparecer en forma de nueva red social, de nuevo cambio en el algoritmo de Google, de nuevas estrategias que parecen funcionar… pero nos da miedo probarla en algún cliente concreto por si el resultado no es el esperado. Este nuevo negocio online es el lugar idóneo en el que probar que todo está en orden, que no penaliza y que una determinada acción puede funcionar bien para nuestros clientes.
  3. Piensa, equivócate, aprende. Siguiendo con el punto anterior, tendrás la opción ideal para hacer lo que creas oportuno sin pensar en qué puede decir el cliente ¿Te has equivocado? Seguro que no te vuelve a pasar, lo que va a repercutir muy positivamente en tu propia web y en la de tus clientes.
  4. Genera ingresos pasivos. Piensa cómo monetizar ese segundo negocio. Puedes crear una tienda online, probar con la afiliación, publicidad de AdSense… y generar unas ingresos con los que no contabas.
  5. Gana independencia. Imagina que dentro de unos años ese segundo negocio te reporta mayores beneficios que el primero. Y que el único jefe que tienes, ahora sí que sí, eres tú. Sería un buen momento para focalizar tu trabajo en él, emplear tu experiencia en los años previos y convertirte a la vez en cliente y proveedor de un negocio muy rentable.
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